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lunes, 27 de enero de 2014

Recordando a José Emilio Pacheco


Solo recorreré uno de los dos posibles lugares comunes que se vislumbran hoy. No diré que José Emilio Pacheco es "mi escritor favorito de todos los tiempos". Lo que sí escribo con toda verdad es que Batallas en el desierto es un libro que marcó mi vida; que su lectura es imprescindible para los amante de las buenas letras de México (y del mundo); para el que guste de perderse en los laberintos de la nostalgia.

En ese espíritu de honestidad, confesaré que, además de la historia de Carlos y sus reminiscencias de una Ciudad de México que ya no es, solo he leído otro texto del hoy desaparecido: Morirás lejos. Y añado además que su poesía la descubrí tarde, en un día preciso de 2009 en que tuve la fortuna de conocerlo, de lejos, en papel de reportero, en un homenaje por sus 70 años de vida, "entre elogios y risas", en el Tec de Monterrey, campus Puebla.



"Yo veo el mundo desde el punto de vista de las víctimas", sentenció el vate
Entre elogios y risas, vivió José Emilio Pacheco un homenaje más a sus 70 años

La Jornada de Oriente, viernes 17 de abril de 2009.

La emotividad contenida en la voz de José Emilio Pacheco llena el auditorio. Con cada poema sucede lo mismo. Luego de un par de líneas, el escritor interrumpe su lectura para perderse en la nostalgia de su mente, en los recuerdos de un mundo que ya no es y en las reminiscencias de momentos e imágenes que inspiraron sus palabras. "No los expliques. Se entiende solos perfectamente", regaña por enésima ocasión el crítico Emmanuel Carvallo al autor de Morirás lejos, arrancando, una vez más, las risas del público que disfruta la charla de dos grandes de las letras mexicanas.

A 70 años de su nacimiento, Pacheco, el "discreto, sabio y un poco triste", como lo describiera Carvallo hace unos años, recibe un homenaje más por su labor incansable en la literatura de nuestro país. Esta vez el miércoles 15 de abril en el Tec de Monterrey campus Puebla, entre los elogios y admiración de escritores, amigos y lectores de todas las edades.

Devorador de la poesía de los grandes, como Villaurrutia y Paz, y escritor desde hace un año, el pequeño considera que Pacheco es el mejor. "Me gustan sus sentimientos y la intensidad que les da", comenta mientras espera en la fila, junto con decenas de fanáticos, para que su ídolo firme una copia de Gotas de lluvia y otros poemas para niños y jóvenes. Mi favorito es El monólogo del mono", continúa el joven vate.

El resto de la crónica, pinchando aquí.



viernes, 16 de marzo de 2012

"Nube negra...": Despertando emociones

CRÓNICA


Venían de Guanajuato. Tenían entre 13 y 15 años, la edad que uno tiene cuando cursa el primero y tercero de Secundaria, si mi memoria y mis cálculos no fallan. Vestían uniformes deportivos blancos que contrastaban con los tonos de la exposición que recorrían, Nube Negra: Desvelar-Desenterrar-Desocultar.

Foto del curador y museógrafo de la exposición,
Gustavo Ramírez Ramírez
Durante el recorrido, uno levantaba la mano por aquí, aquella respondía y compartía por allá. "Yo alguna vez rompí un medidor de luz con la cabeza, como el de allá al fondo", contaba una de las alumnas. La idea del guía -o más bien, de la pieza- era y es que la gente viaje al pasado y encuentre recuerdos, relaciones con los objetos dispuestos en la obra Nube Negra (Recesión del Capital) de Arturo Hernández Alcázar.


Cinco minutos para desenterrar esos recuerdos e historias y entonces será su turno de hablar, ¿de acuerdo? Cinco minutos para convertirse en arqueólogos contemporáneos y para ser partícipes de la pieza. ¿Todos enterados? La respuesta fue unánime.

Al término del plazo fue su turno. El guía solo hizo una pregunta: ¿Qué recordaron? 

El chico de cabellos rojos levantó la mano. Con sus audífonos adornados con la bandera del Reino Unido se desplazó a una esquina de la pieza y señaló con el pie. "Este cajón me recuerda a alguien".

-¿A alguien concreto?
-Sí -y no dijo más.

Los cajones guardan recuerdos, continúo. "Estaba boca arriba, así que lo voltée para que los recuerdos y  esa persona no escapen". Y permaneció callado, con la mirada hacia el cajón de madera, enegrecido, silencioso.

El recorrido siguió y a cada oportunidad, a cada pregunta, el chico de cabellos rojos tenía un comentario, una respuesta, con una mirada más viva que antes.

Al finalizar el recorrido, mientras uno de los responsables del grupo preguntaba sobre las generalidades del arte contemporáneo y expresaba su alegría por acercarse de una forma distinta a éste, el chico aguardaba a unos cuantos pasos.

-¿Si? ¿Te puedo ayudar?
-¿Podría tomarme una foto con usted?

Se acercaron a la pieza de talavera de Jan Hendrix y con su árbol hermosamente fragmentado pero contínuo, guía y adolescente esperaban a que el disparador de la cámara hiciera su labor.

"Muchas gracias", dijo el pelisrojo mientras estrechaba la mano del guía con sinceridad.

domingo, 4 de marzo de 2012

"Cuates de Australia": Las razones para escapar a la Muerte

CRÓNICA

¿Por qué contar la vida cotidiana del rancho Cuates de Australia y su éxodo anual para escapar a la Muerte que los visita en forma de sequía? ¿Para informar simplemente? ¿Para denunciar la ausencia del Estado en esta región de la Sierra de Coahuila? ¿Para mover conciencias y evitar que lo mismo suceda en otras partes del país?
Fotograma del documental
Durante cinco años, Everardo González, director del documental Cuates de Australia (México, 2011), se planteaba la misma pregunta: ¿por qué? Cada visita a la región desde su hogar en DF era una inversión de cuatro días y 2 mil kilómetros de paisaje donde en ocasiones "no pasa nada". ¿Para qué entonces? ¿Cuál era o es el objetivo? Para algo debe de ser...

Ese algo, quizá, se vio en la calurosa reacción del público, en las numerosas felicitaciones a la obra y en los aplausos que llenaron el foro de Capilla del Arte el pasado viernes 2 de marzo luego de esta proyección de Ambulante 2012.

"No conozco las razones exactas pero deben ser poderosas. Lo que si te puedo decir es que pasar cuatro días solo y permancer callado tanto tiempo -el primer año y medio al menos- [...] me hicieron mucho bien. Probablemente por eso lo hice".

Lo único que tiene claro es que su proyecto no tiene como objetivo servir a ninguna autoridad como bandera política. ¿Y para la gente? Quizá ese propósito haya sido cumplido poco después de que les proyectaran la cinta en el ejido, cuando el gobierno municipal empezó a sacar agua el 14 de febrero de unos yacimientos que "milagrosamente" encontron.

"Pero quisiera ver cuánto dura esto", contaba el cineasta. González no considera que el gobierno -cualquiera que sea el nivel- sea culpable. Según relató, la dificultad para implementar el servicio de agua potable es mayúscula si se considera que los depósitos subterráneos se encuentran a casi cuatro kilómetros de profundidad. "Hace falta infraestructura muy sólida" que el gobierno no tiene, concluía.

Ni al narco le interesa
Si el agua escasea, ¿por qué existe aún Cuates de Australia? Gracias al pasado y a la esperanza.


El pasado, la historia de sus familias -sus muertos, podríamos pensar- es lo que retiene a la gente a ese lugar.

Por su parte, la esperanza acaba por cerrar esta pinza que hace que no busquen otro espacio para asentarse. Antonio Zirión, en sus notas del catálogo de la muestra itinerante, escribe que "a pesar de que confabulan en su contra [de la gente de Cuates de Australia] las fuerzas de la naturaleza y los problemas sociales endémicos del campo mexicano, la gente aún confía en que 'Dios sabe lo que hace'". 

No obstante la esperanza del pueblo, el lugar no representa ningún valor para otros personajes sociales.El lugar carece de todo valor estratégico para el narco, por ejemplo.

"Por supuesto que hay gente que está con el narcotráfico pero afortunadamente la zona está tan marginada, no tiene agua, que la zona no le es útil a ninguno [de los bandos] pero el narcotráfico está en Cuatro Ciénegas. 

"El narcotráfico no llega al rancho porque no tiene sentido: no se puede sembrar -no hay agua- está aislado -no es ruta de escape para ningún lado. Digámos que ni al narcotráfico le interesa el rancho".

Para escuchar la plática completa de Everardo González con el público, los interesados puedes escuchar el audio íntegroaquí