viernes, 17 de febrero de 2012

Perfiles: Verbobala Spoken Video

Perfiles: Textos sobre proyectos, artistas o lugares que vale la pena conocer, reconocer o no perderles la pista.


En la frontera yo decido: eliminando fronteras con Verbobala*


Verbobala en acción.
Foto de Stephanie Amber Hageman, cortesía del colectivo.
Español e inglés. Spanglish y gringoñol:


En la frontera yo decido / Decido si creo en el gobierno o en la gente / I choose people / Yo escojo el viento / Yo creo que las palabras tienen alas, / people have always moved and borders will be removed / Yo escojo a la gente / I choose the wind / Cholula, creo que todos nosotros decidiremos cómo terminará esto…

“La manera de separar las diferentes disciplinas artísticas es como la idea de separar países por fronteras. Siempre han existido ambas maneras de separar y quizá siempre existirán pero sólo sirven a algunos: las fronteras a los gobiernos y la separación del arte a los críticos”, dice Logan Phillips, gringo, güero, lingüista, poeta, VJ o simplemente ser humano, miembro de Verbobala Spoken Video, colectivo multidisciplinario. A su lado, Moisés Regla, mexicano, morelense, videoasta, poeta, VJ, amigo y compañero de proyecto, asiente con la cabeza mientras su rostro aún es surcado por lágrimas de pintura negra.

“La gente vive de los dos lados de la frontera y los artistas creemos en cualquier género artístico”, comenta Phillips posterior a su presentación del 3 de octubre en Pallawatsch en San Andrés Cholula. “El arte fronterizo usualmente está de un lado o de otro pero muy pocas veces hay colaboraciones binacionales como la nuestra”. Además de Phillips, originario de Arizona, y de Regla, residente de Cuernavaca, Adam Cooper-Terán, chicano, complementa al colectivo con sus creaciones en video en vivo. Con esta alineación, Verbobala conjunta un abanico de disciplinas que van desde el audiovisual, hasta el arte sonoro, la poesía en vivo, la videodanza y el performance.

There’s a woman in Sonora, México / who has the voice like cracked adobe. / She stands outside of her casita at noon / and sings as loud as her small lungs will let her / into the still, bright dessert sky / and people think she is completamente loca.

Una sombra cubierta de licra negra irrumpe en la oscuridad del patio de Pallawatsch. Luego de encender las velas de su altar de computadoras, inicia el rito de las imágenes proyectadas sobre la pared. De pronto, dos sombras más se hacen presentes. Llevan un par de caretas blancas sobre lo que serían sus rostros. Sus movimientos son acompasados y mecánicos. A través de altavoces dejan escuchar su voz alto y fuerte y van recitando una lista de nombres de ciudades de ambos lados de la frontera: Cancún, Tulúm, Tucsón and so on.

Ya junto a los micrófonos, posadas frente a la luz de los proyectores, las lenguas de las sombras continúan con su recital bilingüe. Una estrofa en inglés que encuentra su símil en español en frenética consecución. ¿A quién escuchar: al gringo o al mexa? ¿Qué debemos observar: a las sombras o al video? ¿Qué escuchar: la palabra hablada o la sonoridad de la imagen sobre la pared? Que cada quién escoja. Como en una orquesta o un grupo de rock: ahora pongo atención a las cuerdas, luego me vuelco sobre las percusiones y finalmente me pierdo en la voz.


“Todos tenemos videocámaras en nuestros bolsillos. Todos vemos videos en You Tube todo el día pero hemos perdido la poesía. Mucha gente piensa que la poesía ya murió pero están equivocados. La poesía vive en cada esquina y en todos los lugares”, comenta Phillips, quien estudió Literatura Hispanoamericana y Lingüística Española.


“Entonces lo interesante de nuestra fusión es ver algo tan antiguo como la oralidad que es algo del ser humano y que tenemos antes de aprender hablar, y el video que es una cosa que ha pasado en el último siglo. La poesía no requiere nada más que la palabra pero siempre ha sacado provecho de los medios que ha habido. Es importante recordar que el mismo libro o la escritura, son tecnologías que surgieron después que la poesía”.

Phillips y Regla se conocieron en Cuernavaca. Ambos se encontraban en la transición de su disciplina original hacia la del otro. Mientras Phillips hacía sus primeros experimentos con el video, Regla empezaba a agregar frases a sus mezclas de video en vivo luego de estudiar Artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y Multimedia en la Universidad Autónoma de Morelos. Hoy, dependiendo de la pieza, los tres integrantes del colectivo participan de una u otra forma en la parte hablada y en la labor como VJs.

Aunque el contenido de cada pieza es el mismo en todas las presentaciones, la experiencia jamás es igual. Un día La viejita de Sonora puede ser declamada en inglés con frases en español y subtítulos también en español, y al siguiente el público puede escuchar los mismos versos en español y sin refuerzo visual en las pantallas. Todo depende de la audiencia. Sin embargo, la idea es que ninguna de las intervenciones sea cien por ciento en un idioma. Asimismo, comenta Verbobala, una de las intenciones es sacar a la gente de su zona de confort y exigirle que conviva con la otra lengua.
La viejita de Sonora

-¿Se consideran provocadores?

Logan Phillips (LP): Transgresores un poco. 

Moisés Regla (MR): Muchas veces lo que decimos no es nada nuevo. Son cosas que todo el mundo sabemos pero pocas veces nos sentamos a reflexionar o platicar. Al final de nuestras intervenciones la gente tiene un punto de vista distinto que les pudo haber dado un gringo. Todos piensan que los gringos son todos iguales pero muchos de ellos tienen otras formas de pesar.

LP: En abril que nos presentamos en Albuquerque, cuando Adam proyectó las banderas mexicana y estadounidense que van mezclándose en una misma, todo el mundo saltó de sus sillas y empezó a gritar por sorpresa y por la fuerza de la imagen. Eso es lo que buscamos: que se acabe esa fama que tienen la poesía y el teatro de requerir públicos bastante pasivos. Lo que más nos gusta es un público que grita a la mitad de las piezas. No somos artistas que sólo queremos plantar nuestras ideas. Queremos iniciar un diálogo.

La mayor influencia de Phillips es hablar con la gente, escuchar sus historias. En el caso de Regla, videoartistas como Bill Viola y Rafael Lezama, “uno de los artistas de nuevos medios más reconocidos en México. Y muchos otros artistas de nuevos medios que fusionan distintas tecnologías y que promueven esta unión de disciplinas como teatro con danza y cine”.

“También, un gran maestro para mí es José Martí. Él planteo una idea clara: la literatura es un arma de fuego. Las ideas que se plasman en la literatura son ideas que luego florecen”, agrega Phillips.

Instalación Barriolinguistics de Verbobala.

-¿Podemos encontrar una influencia de la Generación Beat en su acto?
LP: Allen Ginsberg fue de los primeros poetas con los que me identifiqué. Lo que pasa es que, sobre todo en EU, cuando empiezas a hablar de poesía en vivo, inmediatamente salta la idea de los Beat, como si fuera el último momento de la poesía. Pero después de los beat hubo otra generación y otra más y de las cuales podríamos destacar a muchos poetas del movimiento slam como Derec Brown y Buddy Wakefield.

Aquí estamos todos: entre turistas gabachos y mojados. Si no eres uno y no eres el otro, ¿entonces quién eres? / Van por allá y para aquí llegan, buscando fortunas. / Van para allá y para allá se quedan, buscando fortunas, buscando fiestas, bscando fotos, buscando... / Es que luchamos por símbolos y morimos por símbolos / Hablamos con lenguas bala y bocas fúsil / Aquí estamos todos: entre gabachos turísticos y mojados-mojados. / Si no eres uno y no eres el otro, ¿entonces quién eres?

Estamos buscando términos más adecuados. Algunos están buscando pinches gabachos para chingarles la cartera. / Estamos buscando mojados nacos para chingarles la espalda. / Estamos buscando términos más adecuados para entendernos mejor. / Si buscas lo peor, lo peor encontrarás./ Te llaman mojado / Me llaman gabacho / Nunca nos pregntaron los nombres. / Jamás nos preguntan los nombres...


Entre gabachos mercadotécnicos y mojados rudos. / Dicen que escogimos una lucha sangrienta entre culturas, dicen / un show fronterizo de luz y sonido, dicen. / De luz y muro lo hacen. / Un ring de tamaño continente en medios que quieren que saquemos sangre completamente. / A mí me llamaron pinche gringo hijo de su puta madre. / A él le dijeron fucking greasing lazy wetback. Es igual de tonto. / Nunca nos preguntaron los nombres...

Fuera máscaras, fuera caretas. Fuera trajes de licra. Fuera poses. Las sombras se despojan de su oscuridad y se descubren hombres, humanos. Iguales pero diferentes. Diferentes pero iguales. Con nombre y apellido. Uno poeta-videoasta y gringo: Logan Timothy Phillips. El otro videoasta-poeta y mexa: Moisés Regla Demaree. Y al fondo el tercero: Adam Cooper-Terán, chicano, manipulando imágenes y palabras, poniendo ritmo a la pieza con su voz, y sus manos que se funden con el teclado de una computadora.

Si quieres conocer más de esta fusión este colectivo binacional, bilingüe y multidiscplinaria, entra a su página www.verbobala.com. Pero no hay nada como el espectáculo en vivo. Aunque hablar de otra presentación en Puebla es prematuro, el sábado 11 de octubre a las 19 horas, Verbobala estará en la clausura del cuarto festival Poesía en voz alta en la Casa del Lago de la UNAM, en Chapultepec, donde ya se presentaron el año pasado.


Border remixeado

*Texto publicado originalmente en octubre de 2008 en La Jornada de Oriente

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